Por qué se ve tanto en tan poco
Dentro del cráter hay agua y pasto todo el año, así que la fauna no necesita migrar. Se calcula que viven ahí permanentemente unos 25.000 animales grandes en apenas 260 kilómetros cuadrados: es la mayor concentración estable de fauna de África.
Eso hace que sea el sitio con más probabilidades de ver los cinco grandes en un solo día. León, elefante, búfalo y rinoceronte negro están dentro; el leopardo es más de las zonas boscosas del borde y del bosque de Lerai.
El rinoceronte negro es el argumento de peso: quedan muy pocos en Tanzania y el cráter es de los poquísimos sitios donde todavía se ven con cierta regularidad, aunque suele ser de lejos.
La hora a la que bajas lo cambia todo
Los permisos de bajada son de seis horas y los vehículos entran casi todos por la misma rampa. Si bajas a las nueve te encuentras el atasco entero; si bajas al abrir, a las seis y media, tienes hora y media de cráter casi para ti antes de que llegue el resto.
Por eso importa dormir en el borde. Los alojamientos de arriba están a veinte minutos de la bajada; los de fuera del área, a más de una hora de carretera de montaña, y cuando llegan ya se ha acabado la mejor luz.
El borde y lo que hay alrededor
El área de conservación del Ngorongoro no es solo el cráter: son 8.000 kilómetros cuadrados donde, a diferencia de un parque nacional, se permite que los masái sigan viviendo y pastoreando. Ver ganado y pastores con el cráter detrás es parte del paisaje.
Y a menos de dos horas está la garganta de Olduvai, donde los Leakey encontraron algunos de los restos de homínidos más importantes que se conocen. Se puede parar de camino al Serengeti.








